lunes, 21 de abril de 2014

CHAN CHAN: PRECEDENTE ARQUITECTONICO


Chan Chan, la ciudad de adobe más grande de América y perteneciente a la cultura Chimú, se encuentra situada, para mi fortuna, en la ciudad en donde vivo: Trujillo.

He tenido la oportunidad de visitarla desde que estaba en el colegio y cada vez que la visito, me sorprende. Obviamente las primeras visitas fueron exclusivamente por turismo, con familia y amigos. Luego en la universidad, estudié la complejidad de su construcción. Ahora de docente y profesional, entiendo y me impresiona la calidad y configuración de sus espacios. 



La ciudadela que sirve de circuito para las visitas de turistas es Nik An, ex Tschudi, que significa Casa del Centro. Como las demás ciudadelas, es un conjunto amurallado donde se piensa que la altura de los muros era de 12 metros y sus espacios interiores se configuraban a manera de laberinto con una sola entrada para evitar el fácil ingreso de cualquier intruso o persona no deseada. Esto se debía porque la población que residía era de la élite, un grupo selecto de personas con beneficios y nivel social alto.


En su interior se definen tres plazas, cada una de ellas con un propósito específico. La primera plaza, de mayor tamaño, se encuentra cerca del ingreso. Aquí se hacían grandes celebraciones, donde sus muros de adobe son decorados con temas marinos.

La segunda plaza, se encuentra en el centro de la ciudadela. Mantiene la misma configuración que la primera plaza pero en menor escala, probablemente servía para celebraciones privadas, más íntimas, donde sólo algunos pobladores tenía el privilegio de participar.

La tercera plaza, es una plataforma funeraria de menor tamaño que las anteriores. Cerca a la zona de tumbas donde se realizaban ceremonias para despedir a sus muertos.


Las conexiones entre las plazas se realizan a través de circulaciones definidas por muros de adobe y con una orientación específica, que están ayudados por su iconografía. Tanto las circulaciones como los ambientes, mantenían una cobertura de caña separada de los muros, así permitían al ingreso del aire y conservaban los ambientes ventilados y frescos a pesar de utilizar un material térmico como es el adobe.


En la ciudadela también se instalaban ambientes de audiencia con salas privadas y algunas con un manejo único de acústica; almacenes de abastecimiento para la población con aberturas que les permitía un mejor control de las provisiones.


Un lugar bastante particular es el Reservorio Ceremonial, Huachaque grande, lugar posterior a la segunda plaza y que servía de conexión con los dioses y donde se han encontrado posibles restos y pruebas en una zona específica de sacrificios.


Un detalle tan importante también lo es el sistema constructivo que emplearon. Sus muros de gran altura hechos de adobe, eran soportados por plataformas que trabajaban como refuerzo en sentido opuesto al muro. En su interior mantenían separaciones entre cada bloque de adobe, lo que hoy se conoce como junta de dilatación sísmica.


Sin lugar a dudas, Chan Chan mantiene una complejidad en su obra que claramente se percibe en la forma cómo concebieron el espacio. Eran precursores del manejo de la tecnología en la construcción, en la orientación, en la ambientación, en el contexto que lo rodeaba. Conscientes de cada función en sus espacios y de la manera cómo la ciudad trabajaba y se desempeñaba.

Creo que es digno ejemplo de una propuesta que funcionó en su tiempo de manera óptima gracias al estudio de sus "arquitectos" donde el conocimiento y la intuición terminaron acoplándose inmejorablemente.



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