sábado, 18 de julio de 2015

MARAVILLA DEL MUNDO: MACHU PICCHU

He tenido la oportunidad de visitar una Maravilla del Mundo en dos oportunidades.

La primera vez con 15 años, algo rebelde e inmadura, sin embargo sabía lo que me impresionaba. Aún no estaba consciente de lo que iba a presenciar, mientras estaba en el avión esperaba ansiosa mi llegada a la ciudad del Cusco. Sabía de la cultura Inca por el curso de Historia que uno lleva en el colegio, de todo ese gran Imperio que abarcó desde Colombia hasta Chile, de sus orígenes, de sus gobernantes, sus creencias, su organización y todo los demás hechos que los profesores nos relatan.

Recuerdo, que apenas bajé del avión, el inevitable "soroche" se apoderó de mi, el mal de las alturas no perdonó siquiera un minuto para disfrutar de mi llegada. Así que prácticamente el día la pasé demasiado mal, con nauseas, mareos, dolor de cabeza, sin poder respirar bien, es decir un desastre total. Estaba maltrecha. Solo contaba los segundos para poder descansar y dormir porque no soportaba el dolor agudo en mi cabeza.

Al día siguiente, me desperté bastante mejor y desde ese día mi condición iba mejorando cada día más. Mi cuerpo se estaba aclimatando al Cusco y empezaba a disfrutar mi estadía. Hicimos algunos recorridos en la ciudad y alrededores porque después, se venía lo bueno.

viernes, 13 de marzo de 2015

TERMINANDO LA TEMPORADA DE VERANO

Se siente tan bien el hecho de realizar nuevos retos...

La época que más me agrada del año, es el verano, no solo por el rico calor que hace en el norte del Perú y el disfrutar de la playa. Me agrada porque es la temporada donde puedo desarrollar diferentes tipos de actividades, desarrollar mi curiosidad sobre "algo nuevo" y obviamente disfrutarlo cada segundo.


Me encanta el deporte, durante todo el año lo practico eventualmente por temas de tiempo (... si lo sé, suena a excusa) pero llegando el verano simplemente me pongo un short, un polo y mis zapatillas, totalmente dispuesta a recuperar mi tiempo deportivo frustrado durante el año.

jueves, 15 de enero de 2015

CENTRO POMPIDOU

A una semana de mi llegada a Europa, estaba totalmente fascinada con lo que había visto hasta el momento. Mi primer viaje por este continente y era de esperarse que tenía muchas expectativas para esta gran aventura.

Estábamos en París, teníamos el itinerario ajustado con visitas a la ciudad y los lugares importantes: a Versalles, al Museo de Louvre, a Montmartre, a la Torre Eiffel, a Notre Dame, a Tocradero, al Arco del Triunfo y otras visitas a la ciudad por la noche.

Entre todo el itinerario, teníamos algunas horas libres para poder hacer otras cosas de nuestro interés. Había revisado algunas otras obras arquitectónicas importantes de la ciudad y no podía perdonarme el hecho de no visitar aunque sea una de ellas.